Massimo se encontraba sentado en el sofá que estaba en la habitación de Pietro, Diana se había ido a casa, ella debía descansar y trabajar al día siguiente. Cuando Pietro despertó, Massimo rápidamente se acercó.
— Massimo… ¿Qué hago aquí?
— Pietro, te pusiste mal en casa y te trajimos al hospital…
— Otra vez, mi maldito dolor de cabeza, ¿verdad? – dijo Pietro con frustración.
— Si… Pietro…
— ¿Ya te dijeron lo que tengo?
— Si y me preocupas Pietro…
— ¡Estoy bien! Es solo que el Dr. Wagner suele e