Mientras en Italia se iban desentrañando poco a poco los planes de Pietro, en las Maldivas, Paloma y Aldo junto a toda su pequeña familia llevaban una vida tranquila, cuando menos lo esperaban, el embarazo de Laura estaba a un mes de culminar.
Paloma veía a su hermana y se preocupaba, solo pensaba en el momento en que fuera a llegar el bebé, el cual, por alguna extraña razón, Laura no había querido conocer el sexo, ella quería dejar hasta el final esta parte, quería que fuera sorpresa, algo que