Laura miró por el espejo y vio cómo aquel hombre que aún día ella había amado, se quedaba ahí parado. No pudo evitar soltarse a llorar, salió del lugar y, tan pronto como vio un lugar apartado, aparco y comenzó a llorar.
- ¿Por qué, Adrien? ¿Por qué? ¡Tú nos dejaste! ¡Tú te olvidaste de nosotras! – Decía Laura en voz alta mientras lágrimas empañaban su mirada.
Ella se había hecho la más fuerte, no se podía dar el lujo de dejar que Adrien la viera romperse. Finalmente, su día alegre se había empa