Pietro regreso a casa después de ir a dejar a Enzo al colegio, en particular, le gustaba tomar café en el jardín, razón por la que, al escoger la casa, esta debía cubrir esa necesidad. Luego de regresar, se dirigió al mayordomo y le pidió le llevara el desayuno al jardín. Aldo se alistaba para ir a la oficina, cuando la voz gruesa y ronca de su padre le llamo:
- Aldo, hijo ¿Puedes venir?
- Voy papá, dame un segundo. - Dijo mientras acomodaba su maletín en la sala del recibidor. - ¿Qué sucede p