Ambos pasaron a la casa, Camila salió a recibirles esbozando una pícara sonrisa, aunque Valeria no lo noto.
- ¡Hola Señor Barzinni! ¡Palomita ya se quedó profundamente dormida, pero pase a verla, está en su habitación! – Dijo Camila señalando la habitación de Valeria.
La chica había ido a la cocina por un poco de agua, realmente necesitaba refrescarse, el hecho de que ese hombre rondara por su casa, últimamente la hacía ponerse nerviosa y ser torpe, más cuando adoptaba la actitud de padre protec