Valeria no tuvo opción más que seguir los largos pasos de Marco, este hombre cuando se le metía algo en la cabeza, no había quien se lo sacara, “Si él quiere desvelarse más, ¡Adelante!” pensó. Luego de unos minutos ya estaban en el estacionamiento del edificio, él le abrió la puerta para poder subir en el asiento del copiloto, Marco a diferencia de lo que vio con los Pellegrini, no le gustaba hacer alarde de su dinero, no manejaba autos de exclusivas casas automotrices, era cierto que usaba un B
Alut
Estimadas lectoras y lectores
Espero les esté gustando el desarrollo de la historia entre Valeria y Marco.