Luego de una larga e intensa tarde, todas las mujeres Barzinni, Pellegrini y ahora D’Angelo finalmente habían quedado satisfechas con la idea de aquel hermoso vestido. El tiempo estaba encima, solo faltaban 6 días para la boda, pero el equipo que consiguió Marco Barzinni era profesional y obviamente cobraba bien por sus servicios, no había nada que temer.
Tras finalizar aquella larga y extenuante jornada, Marco fue entregando a los hijos que cuidó, prometiendo no volver a meterse en un lío de es