Al día siguiente, Laura salió a recoger el vestido que utilizaría para la boda de su hermana, un hermoso vestido melocotón hecho de finas capaz de velo, el color casi se perdía en la blancura de su piel. En un principio pensaba ir junto a Paloma, pero hoy sintió que necesitaba un día libre, un día sola, como los que hacía mucho tiempo no tenía.
Afortunadamente, su vida solitaria se había terminado, su hija llenaba un gran espacio en su corazón, pero no solo ella, sino también su padre, sus herma