Pasaron casi 3 horas para que Luciano y Leonardo llegaran al cementerio Flaminio, para Leonardo le resultaba incomodo estar ahí, por un lado, se sentía orgulloso de su hijo, pero, por otro lado, estar ahí lo hacía sentir culpable y sucio. En ese cementerio descansaban los restos de Martina y Pietro, llegar ahí acompañado de su hijo, le llenaba de culpabilidad, pero no podía evitarlo, Luciano se negaba a dejarlo caminar solo por aquellos fríos pasillos.
Llevó un ramo de rosas blancas a su amada e