Pietro manejaba su lujoso Lamborghini a toda velocidad, cuando sintió la mirada de su copiloto, Guadalupe estaba un poco asustada por la velocidad a la que iban manejando.
De pronto, a lo lejos de la carretera, esta pudo observar cómo el mar se podía comenzar a vislumbrar, una costa dorada se podía ver a lo lejos y el agua del mar era de un azul profundo.
- ¿En dónde estamos? – preguntó la chica.
- Estamos por llegar a casa, esto es Gaeta. – Dijo Pietro en perfecto español.
- ¿Tú hablas mi idio