Era casi media noche cuando el autobús se detuvo en la estación, Valeria bajó de este sintiendo un hueco enorme en el estómago, en el momento que salió del hotel no sabía para dónde ir, era claro que a casa no, no en ese estado, un hotel era demasiado arriesgado, no sabía si Marco la encontraría que otras cosas podría querer hacerle. Ahí en ese lugar con gente yendo y viniendo, se hizo presente la silueta de una hermosa mujer madura, está camino a su encuentro un poco dudosa.
- ¿Ángela?
- ¡M