Si bien Luciano y Almendra ya estaban en Italia, si bien, Antonio les había regalado una casa donde vivir, los jóvenes hacían malabares para llevar, su vida en pareja, sus estudios y todo lo que conllevaba un bebe.
Luciano, no queriendo, había comenzado a trabajar con Moretti. Cualquiera creería que se iría al negocio familiar con Massimo D’Angelo, pero no, eso no era el estilo de Luciano.
Actualmente, el joven había preferido trabajar muy cerca de Moretti, teniendo como idea aprender todo lo qu