A la mañana siguiente, Matteo se levantó con dolor de cabeza, se había devanado los sesos solo para pensar cómo rescindir el contrato de Alessia.
Sabía muy bien que, una vez que le informara sobre el tema a la mujer, esta se volvería loca y lo peor era que, él tenía que avisarle al ser su superior.
Massimo, por otro lado, esa mañana se levantó, tenía dolor de cabeza, había tomado mucho durante la noche y esto le había causado estragos. Con su mano derecha tocó el tabique de su nariz, intentando