Paloma sonrió y abrazó a su mamá. Ella tenía razón, este era un momento especial y tal como si las barreras se hubieran caído, todas las mujeres que en la vida de Paloma aparecían, estaban reunidas ahí.
- ¡Oh, antes de que lo olvide mamá, papá…! Tengo que presentarles a alguien muy especial que hoy nos acompaña, bueno, nos acompañan. – Dijo Paloma, tomando de la mano a Aria y haciendo señas a Daniela y su pequeña Ele. – Ella es Aria, la verdadera madre de Pietro, y ellas son Daniela y su hija El