Poco a poco la noche les fue alcanzando a todos los ahí reunidos, llegó el momento de dar los breves discursos, antes de abrir la pista con el primer vals.
Esto había sido un tanto complicado de organizar, ya que tener 3 padres, en el caso de Paloma, no era algo fácil de organizar, menos cuando tienes a Marco y Massimo lanzándose miradas, las cuales, por el bien de la hija que compartían, debían controlar. Para el caso de Pietro y su actitud desenfadada, no le importaba el lugar; él sabía que en