Mundo de ficçãoIniciar sessão— Cómeme, osito — susurro juguetonamente, mientras muerdo su labio inferior —. Soy toda tuya.
— No te haré esperar, solecito — bajó sus besos por mi cuello y el calor se concentró en todo mi cuerpo —. ¿Te había dicho que verte en esas pijamas tan lindas te me antojas mucho más?.
Bajó los tirantes de la camiseta de dormir dejando mis senos al descubierto. ¿Cómo puede decir tal cosa, al ver a una adulta usando pijamas infantiles aún? Solo a él le generará ese deseo de verme tan verg







