Me quedo paralizada sin saber qué hacer. En un abrir y cerrar de ojos, la ambulancia ya está frente a casa, llevándose a Franchesca con urgencia hacia el hospital.
Nos subimos al coche de James y seguimos la ambulancia en silencio, tan solo se escuchan nuestras respiraciones. Al llegar al hospital, entramos en una sala de espera sin saber nada de ella. Richard se desploma en una silla. Mientras tanto, James y Anne deambulan por la sala.
Me acerco a James con cautela. Al llegar a su lado, extie