Mía
James mira a su abuela impaciente.
—Abuela, por favor, dinos qué sucede—exige James.
—Nos estás asustando. ¿Te encuentras bien? No estarás… ¿enferma? ¡Oh no! ¡te estás muriendo! —exclama Anne.
La abuela levanta una mano, pidiendo calma.
—¡Basta ya, niños! No es nada de eso —dice con una sonrisa tranquilizadora—. La verdad es que me he casado con Henry. Vamos a empezar una nueva vida juntos.
Anne suelta una risa nerviosa.
—Vaya forma de romper el hielo, abuela — Anne, comenta con una sonr