Después de que me dejó en la casa, no logré dormir en toda la noche pensando en el revuelto de sentimientos que tenía en este momento con Adrián y con Martin; al ser atrevido y haberme besado, pero me había gustado al fin de cuentas; siendo extraño toda esta situación. Al siguiente día madrugué para mi trabajo, pero después de ese día todo cambió, estábamos cada vez más distantes, menos compartimos y evidentemente no habían noches de pasión.
Pedí permiso para el sábado no trabajar; ya que tení