—Está en una reunión —Declaró Marjorie con una sonrisa.
—¡Amiga! —Exclamé contento, aproximándome para darle un abrazo —Hoy casi voy a la cárcel —Carcajeé con el corazón acelerado, solo recordarlo me provocaba un miedo atroz.
—Descuida, no podía permitirlo, no me dejaron ingresar para abogar por ti, pero rápidamente le conseguí las grabaciones a la CEO y se las hice llegar, me alegra que funcionara, estarías perdido sin mi ayuda —Añadió ella con orgullo.
—Ni que lo digas ¿Cómo has estado? —Cues