Los libros iban y venían de un lado para otro, propios o prestados en la biblioteca, donde grandes escribas trabajaron en la redacción cultural y semántica, estudiando a detalle las posibilidades de la lengua. El trabajo de esos valientes hombres, muchos olvidados es lo que sustenta la cultura del mundo, parece mentira, pero la labor de esos chicos es de lo más altruista, porque pese a diseñar las formas en las que nos expresamos nadie los enaltece, ni siquiera cuando se manda a estudiar la his