Así se me fue la tarde y después de unas llamadas, la cena y otras horas de juego me acosté a dormir, solo que antes de que me venciera el sueño alcance a leer un mensaje de Olesia, en el cual me deseaba buenas noches, verlo me dejo un sabor de boca muy grato, tenía responsabilidades, pero mantenía tiempo suficiente para que esta relación pudiera funcionar. El domingo invite a mi colega Arturo al apartamento, su cara fue un poema cuando contemplo toda la elegancia del sitio, me molesto diciendo