(…) Hotel / Siete de la mañana.
Espontáneamente me levanté de un letargo que sentí duro muchísimo tiempo, estaba abotargado, amarrado entre las sabanas y con un dolor de cabeza muy fuerte, miré a mi alrededor y en el piso se encontraba Sonia, pensé por un segundo que yacía inerte, pero entonces comprobé que respiraba levemente, me puse de pie y no tenía ropa, me puse el bóxer, para acto seguido correr hasta su ubicación y darle unas palmadas en el rostro.
—¿Amor mío? —Insistí dándole una serie