Después de eso me enfoque en mi equipo de ventas, los números estaban de maravilla, apuntaban con una proyección alucinante al cien por ciento de las ventas, pero por alguna razón los mismos se atoraron en el noventa y cinco por ciento, cuando el penúltimo día llego yo estaba muy ofuscado, logre que cerrara en noventa y ocho, pero subir dos puntos estaba complicado, el siguiente día solo la mitad contaría, pues al cortar la hora de las transferencia todo quedaría para el siguiente mes, supe ent