Daniel vino a la ciudad en marzo.
No de visita corta esta vez. Había conseguido un proyecto de tres meses con un estudio de arquitectura del sector centro, lo cual significaba que estaría presente de manera real, no de la manera de los encuentros planeados que tienen el peso de la ocasión especial.
La diferencia entre los dos tipos de presencia era algo que todos notamos: con el tiempo ordinario, las personas se muestran de maneras que las visitas no permiten.
Lo vimos tres veces en las primera