Leah.
No todo podía ser una mentira, ¿Esos recuerdos que atesoraba en su mente era una mentira? No, no podría ser, el miedo se coló por mis huesos haciendo que mi cuerpo temblara agradecía a la pared a mi espalda donde me apoyaba, lo único que me mantenía erguida. Jamás había visto a mi madre hablar de aquel modo, nada de lo que ella decía y recordaba tenía un sentido mínimo.
Cada palabra que la mujer más importante en mi vida pronunciaba hacía sentir el pasillo donde a escondidas los escuchab