POV DE REYNA
No escuché ni el tic del reloj durante casi toda la tarde. Mi cabeza estaba demasiado llena, demasiado ruidosa. Después de que Marcus se fue, la casa entera se sintió extraña—silenciosa pero tensa, como si algo estuviera escondido en las paredes y me mirara.
Me senté en la orilla de la cama, con las manos abiertas sobre los muslos. Me sentía inquieta. Mis piernas se movían solas, rebotando un poco, como si mi cuerpo quisiera correr a algún lugar aunque mi mente todavía no sabía hac