POV DE REYNA
Presioné mis manos contra mi estómago, intentando calmarme. Cada latido de mi corazón se sentía demasiado fuerte, como si pudiera delatarme. Nicholas seguía ahí, frente a mí, con los ojos oscuros, tensos por algo que no podía nombrar. ¿Frustración? ¿Miedo? ¿Las dos cosas?
—No entiendes —susurré—. Tengo que saberlo, Nicholas. No puedo quedarme aquí y…
—¿Crees que no lo sé? —su voz salió baja, tensa, y de repente afilada—. Reyna, estoy tratando de mantenerte a salvo. Por eso estoy al