POV DE REYNA
Jessica no respondió, solo me miró por un largo momento, con los ojos oscuros y sin expresión. Su mandíbula se tensó, como si peleara consigo misma.
Luego empujó su silla hacia atrás.
Las patas rasparon el piso, fuerte y claro.
—Déjalo, Reyna —dijo, agarrando su bolso—. Solo déjalo. Vete a casa. Finge que nunca preguntaste nada.
La miré, sorprendida. —Jessica...
Ella me señaló, el dedo firme, temblando un poco aunque intentó esconderlo. —Lo digo en serio. Olvida esto. Olvídame. Olv