Capítulo 24. Poner orden
El sol apenas comenzaba a filtrarse por las cortinas cuando Darren se incorporó en la cama de su apartamento con una pesadez brutal en el pecho. No había dormido más de un par de horas, pero tampoco lo necesitaba. Había pasado la noche en silencio, viendo su reflejo multiplicarse en los cristales, como si esperara encontrar una respuesta que lo liberara de ese absurdo torbellino emocional.
Encendió el celular. Doce llamadas perdidas. Cuatro mensajes de voz.
Todos de Leiah.
No los escuchó.
Los m