Cam parte lX.
En cuanto oí su reporte sobre el fiasco en el cumpleaños dieciséis de mi ángel, una enorme sonrisa cruzó mi rostro.
—Oh, eso es muy desafortunado. ¿Dónde se encuentra la princesa? Aún no llega su barco.
—Solo esperé el tiempo suficiente para estar cerca de la costa, bajar del barco y no tener que remar por kilómetros —respondió, llevándose una enorme botella a los labios y bebiendo directamente—. Ella llegará por la mañana, probablemente. ¿Ahora qué? Con la princesa queriendo reinar aquí, n