Cam Parte ll.
Después de eso, todos los meses corría al puerto para interrogar hasta el cansancio a los mercaderes que venían del Continente Norte y mi entusiasmo se apagabs cuando no había otra noticia de mi ángel más allá de su obvia preferencia por el príncipe del Este.
-Es una buena unión. Sus madres son amigas y sus reinos son prósperos. -Había dicho uno de ellos.
- He escuchado que es la cachorra favorita de los reyes del Este y que a pesar de las múltiples peticiones de unión para su cachorro mayor, h