Comenzar la semana después de un fin de semana agotador.
Los fines de semana se suponía que eran para descansar, pero para Livia, aquel había sido un campo de batalla emocional.
Apretaba con fuerza el volante, los nudillos pálidos. Su cuerpo temblaba de rabia contenida.
No pienses en eso. No lo recuerdes. ¡Olvídalo! Damian solo quiere fastidiarte, Livia. ¡Mantén el corazón fuera de esto!
Giró bruscamente el volante con un suspiro frustrado.
Después de terminar su clase de masajes, Livia se detu