Livia acababa de terminar de bañarse y estaba recostada en la cama. El sonido del agua seguía corriendo en el baño: Damian estaba dentro, duchándose y gruñendo de frustración por lo estrecho que resultaba todo.
Bueno, claro… para él debía sentirse diminuto. No debería andar comparando la mansión donde vivía con la casa de la familia de Livia.
Y para colmo, como si la situación no fuese ya bastante incómoda, el señor Matt había empacado su lencería en vez de su pijama. ¿Qué se suponía que pensab