Mundo ficciónIniciar sesiónSOFIA
El silencio que siguió fue de una pesadez diferente. No era el silencio frío y estructural de la sala de reuniones ni la tensa anticipación del campo de tiro. Era el silencio absoluto de una ventana abierta que acababa de romperse.
El analista de seguridad no tecleó. Marco no movió los pies. Todos en la sala permanecieron inmóviles, observando las imágenes borrosas y en bucle de la intersecci&oacu







