SOFIA
Dejé de presionar. No del todo, y desde luego no porque hubiera encontrado la paz con los muros de piedra de la finca Morelli. Me detuve visiblemente. Hay una profunda diferencia estratégica entre ambas cosas.
Hasta ahora, todo lo que había hecho había sido reactivo. Me había comportado como un animal atrapado, tanteando los barrotes de la jaula, abalanzándome sobre las sombras, presionando hasta que algo me empujaba con más fuerza. En aquel momento tenía sentido; era la única manera de c