Mundo de ficçãoIniciar sessãoSOFIA
El mensaje llegó a las 6:14 a. m. No pasó por operaciones ni por seguridad. Lo entregaron directamente en mi habitación.
Al despertar, lo encontré sobre la mesita junto a la ventana: un sobre negro liso, sin sello ni marcas, colocado cuidadosamente en un lugar donde nadie debería haber tenido acceso sin la máxima autorización.
Un escalofrío me recorrió el pecho i







