Gio apoyaba totalmente la decisión. Sabía que Ciro era muy cauteloso y probablemente se opondría, pero confiaba ciegamente en su criterio profesional: Marie podía hacer maravillas por Cristina.
Marie, mujer de pocas palabras, concretó la cita, le dio algunas instrucciones sobre no usar productos químicos antes de la sesión y se marchó.
La paciente en la cama se mantuvo alerta y hostil hacia Marie hasta que esta salió de la habitación.
Gio se quedó un rato más, pero la actitud de la chica hacia