Cristina cerró la puerta de la habitación. Al darse la vuelta, se encontró con la alta figura que aguardaba en el pasillo.
Sus ojos verdes parpadearon mientras intentaba ubicarlo. Si la memoria no le fallaba, aquel sujeto era el asistente personal de Paolo: Michel. Recordaba bien sus facciones; aparte de Susan, era el hombre de mayor confianza para Paolo.
Sonrió y lo saludó con un leve movimiento de cabeza.
Michel tardó en reaccionar. La mujer frente a él le resultaba muy familiar, pero no logr