Mundo ficciónIniciar sesiónAlbuz retiró la daga del corazón de Macaria sin gota de arrepentimiento. Observó a los discípulos que habían presenciado su muerte y con una voz en lo más alto, habló.
- Ahora me sirven, ahora yo reino. - todos los presentes no hablaron, sabían muy bien las reglas de derrotas. Muy despacio y en regañadientes hicieron una reverencia ante su nuevo rey.Albuz en silencio absoluto y sin explicación en su rostro estaba satisfecho. Dejó de verlos y caminó hasta donde se encontrab






