Amelia estaba sentada en el jardín que Ángel había hecho para ella, realmente era muy placentero ese lugar. La cálida brisa, el olor de las flores y el colorido de las mariposas la hacían sentir como si estuviera en el paraíso. Pero Amelia se sentía realmente sorprendida de que Wanda no haya ido a verla después de que ella había regresado. Ella por algún momento llegó a pensar que quizás Wanda se sentía culpable por lo que pasó ya que fueron sus gentes quienes la vieron por última vez. Sin emba