─Por favor Tamara, tu tranquila ─Agustín trata de calmarme, ni me di cuenta en qué momento me altere.
─Tienes razón, solo es una mujer, no es nadie importante o por lo menos solo es alguien con la que tiene negocios ¿Verdad? ─le pregunto a Agustín calmandome un poco pero su cara de alguna manera me dice todo lo contrario.
─Tamara, te lo diré porque tarde o temprano te vas a enterar ─dice Agustín algo nervioso.
─Mas te vale que lo digas ya, no te quiero matar frente a todos ─le digo nerviosa.
─E