"Cuando ves el ultimo aliento de vida de una persona... Te fijas en sus ojos"
Lloraba aferrado a su cuerpo frío, mientras la lluvia seguía cayendo con fuerza, sin mostrar intenciones de detenerse. Las gotas golpeaban mi rostro, mis hombros, mi alma, como si quisieran arrastrarme hacia la misma oscuridad que ella ya había abrazado. Con la cabeza sumida en su pecho, inmóvil, sentí cómo la tormenta no era nada comparado con la tormenta que se desataba dentro de mí. Nada tenía sentido, nada parecía