Capítulo 8
Finalmente sonreí y asentí.

Lo que nunca imaginé fue que Jorge me encontraría en Santa Clara.

Apenas salíamos Néstor y yo de probarnos los trajes de boda cuando lo vi, de pie bajo un árbol frente a nosotros.

Vestía una simple camisa blanca, su cabello desordenado, el rostro pálido, sin brillo alguno en sus ojos.

Su mirada se posó brevemente en nuestras manos entrelazadas antes de desviarla.

Jorge esbozó una sonrisa forzada:

—Mariana, he venido a llevarte a casa.

—No esperaremos hasta el año que
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App