Al ver aquello, a Valeria se le escapó una sonrisa.
Mónica de verdad era capaz de todo.
No solo había traído a Carolina, sino que hasta se las arregló para traer a Sebastián.
Sí.
Ocultándose tras el grupo de personas, Mónica, al ver que Carolina se unía temporalmente a Valeria para criticarla, necesitaba una salida rápida.
Sabía que Sebastián aún quería a Valeria, que no había perdido la esperanza.
Y Carolina nunca podría ser aliada de Valeria; en ese momento solo estaba cegada por la ira.
Por l