Sebastián abrió la boca:
—Está bien... sí, hace un poco de calor.
En ese momento, Héctor, que estaba entre los empresarios de Valparaíso, recién entonces empezó a atar cabos.
Antes de venir, se había preguntado si Valeria ya iba a divorciarse de Sebastián, ¿por qué su padre aún lo apoyaba?
¡Así que era esto!
Héctor se abrió paso entre la multitud, su voz ni alta ni baja:
—Estas noticias ya circularon antes en Valparaíso, todos lo hemos escuchado. Siempre creímos que era pura gente envidiosa por