La niñera le dijo a Sofía:
—Señorita, no te olvides de preparar los regalos antes de ir. Así tu mamá y tus abuelos se pondrán más contentos.
Raúl también comentó:
—Sí, aunque no sea su madre biológica, cuando los dos niños vivían en casa de la señora, eran muy felices todos los días.
Sofía sonrió:
—¡Mis abuelos son muy buenos conmigo! Y mi tío también, aunque a veces es un poco estricto, siempre nos da todo lo que mi hermano y yo le pedimos.
Escuchar a sus propios hijos llamar "mamá" a otra m