—Yo... —El conductor vaciló—. Olvídalo, no es nada importante.
Sebastián no le dio mayor importancia.
En ese momento, Ricardo reaccionó por fin. Sus ojos se abrieron de par en par.
—¿Carolina te dijo que desconfiaras de mí? ¿De verdad usó una forma tan baja para ponernos uno contra el otro?
Ahora mismo quería arrancarse los ojos y coserse la boca para no haber dicho ni visto nada.
Si él no hubiera avivado el fuego en su momento, quizás Sebastián y Valeria no habrían llegado a este punto.
Cuanto