Los Herrera podían ser dominantes en la Capital, pero la gente de Costa Norte no necesariamente se sentiría obligada a guardarles las consideraciones debidas.
—¿Cuál es su nombre?
—Su padre se llama Diego García.
—¿Diego García? —Sebastián se mostró sorprendido—. ¿El mayor joyero del país?
—Sí —confirmó Carolina—. Tiene una única hija, Isabella García. Es su tesoro más preciado.
Establecer una conexión con alguien así ciertamente podría reportar grandes beneficios.
—Pensé que, si logro hacerme a