Mamá no era su madre biológica; ella debía tener su propia vida.
Valeria se quedó callada un instante, sintiendo un nudo en la garganta.
—Mamá no se refiere a eso. Mamá quiere decir que esta tarde, tú y tu hermano esperen en la entrada de la escuela, no se vayan. Después de la reunión, mamá los llevará a comer.
—¿De verdad, mamá? —Sofía estaba encantada.
—¡Claro que sí! Yo también quiero estar con ustedes.
—¡Bien!
Después de hablar un momento con Arancha, Valeria bajó las escaleras.
—Mamá, tengo